Siempre se nos ha dicho que los compradores valoran los esfuerzos sostenibles de las compañías a la hora de elegir que producto comprar. Esta afirmación, aunque cierta, debe verse bajo la lupa de ciertos matices.
Según el informe Future Shopper 2025, el 52% de los shoppers afirman que elegirían una opción más sostenible si el precio y la comodidad se mantuvieran iguales. Estamos en un momento en el que no podemos poner al shopper a elegir entre la conveniencia y la sostenibilidad, puesto que su decisión seguramente no será nada “verde”. Dicho de otro modo, las marcas deben integrar la sostenibilidad en su propuesta de valor, pero sin permitir que el cliente tenga que sacrificar nada a la hora de su “choice”.
Ahora bien, en lo que se refiere a fabricación de productos con una baja huella de carbono, el 67% de los consumidores cree que las empresas deberían asumir estos costos. Lo que continúa siendo toda una oportunidad para la industria, es que 4 de cada 10 compradores admite que no entiende lo que constituye una emisión alta o baja de carbono; esta preocupación por greenwashing (un viejo conocido) genera suficientes dudas de pagar más sin pruebas claras del impacto. Tal como lo indica el equipo de VML detrás del informe: “La confianza y la comprensión también influyen en la brecha entre las actitudes y las acciones sostenibles.” Desafortunadamente, son varias las compañías para las que la sostenibilidad se convirtió en otra moda más, de la cual sacar provecho en la comunicación (con toda la carga ética y legal que esto conlleva) y no una conversación fundamental y estratégica que permea todas las áreas de negocio.
Finalmente, para nadie es un secreto que con el auge de nuevos materiales para la industria de FMCG, Bebidas y Pharma, tópicos como el packaging sostenible han cobrado gran importancia, especialmente en los últimos años. Si bien, según el estudio de VML, 3 de cada 4 compradores dice que un empaque sostenible es importante a la hora de comprar, vale destacar que este factor se aleja de otros claves como la disponibilidad del producto y el precio competitivo (con un 91% y 92% respectivamente).
Lo importante no es solo identificar los problemas, sino plantear nuevas perspectivas para afrontar los desafíos que se presentan en el camino. De este modo, algunas estrategias que las compañías pueden plantear para abordar la sostenibilidad en este nuevo panorama son:
- Emplear empaques con bajo impacto ambiental, sin que dichos desarrollos golpeen el precio que paga el cliente.
- Trabajar con proveedores que cumplan estándares de sostenibilidad y puedan proveer métricas de trazabilidad, sin inflar los precios.
- Optimizar la cadena de suministro, buscando medios de transporte con menos emisiones, pero manteniendo los tiempos de entrega esperados.
- Comunicar efectivamente, etiquetando claramente los productos que involucren esfuerzos de sostenibilidad.
- Educar al shopper para que pueda comprender de manera simple ”qué hace sostenible tu producto” y de esta manera tomar decisiones informadas. La percepción de valor de los clientes depende en gran medida de entender lo que está comprando y por qué es diferente.
Fuente Imagen: @nattanan23 en Pixabay
Referencias Bibliográficas
VML (2025) The Future Shopper Report. https://www.vml.com/insight/future-shopper-sustainable-shopping-habits

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